10 de mayo de 2011

Déjalo a mi Cargo!

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Una mujer de nombre Mary Ellen, experimentó en cierta ocasión una gran carga. Se sentía turbada que no podía dormir ni comer, arriesgaba su salud física y emocional, estaba a punto de una crisis nerviosa. Sin embargo, pudo reconocer que ella nada podía hacer para cambiar sus circunstancias.

Entonces leyó en una revista la historia de otra mujer llamada Connie, quien también había experimentado grandes dificultades en su vida. En el relato, una amiga le preguntó a Connie, cómo pudo soportar la carga de dichos problemas. Connie respondió: "Llevo mis contrariedades al Señor".

Su amiga le respondió: "Por supuesto, es lo que debemos hacer".

Entonces Connie continuó diciendo: "Pero no tan solo debemos llevarlas ante Él. Debemos dejar nuestros problemas con el Señor".

No solo debemos dejar nuestros problemas con el Señor; no debemos quedarnos con ninguno.

Se cuenta una divertida historia sobre un anciano que juró que nunca viajaría en avión. Sin embargo, cierto día se presentó una emergencia y le fue necesario llegar con urgencia a una ciudad lejana. La vía más rápida de lograrlo era por aire, por supuesto, así que compró el boleto y se embarcó en su primer viaje de avión.

Conociendo su renuencia a viajar, cuando sus parientes lo recibieron en el aeropuerto le preguntaron cómo había estado el vuelo, a lo que el anciano respondió: "Supongo que bien, pero les diré una cosa, en ningún momento deposité todo mi peso sobre el asiento".

¡El Señor desea que eches todas tus cargas sobre Él y que allí las dejes! Él anhela que también le entregues el peso completo de tus problemas. Entonces, podrás continuar tu vida con la plena confianza, de que Él, cuidará de aquellas cosas que le has encargado.

Salmos 55:22
Echa sobre el Señor tu carga y Él te sustentará.

7 de mayo de 2011

¡Tómalo como un buen consejo!

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Una mañana un padre perdió los estribos en una de esas situaciones irritantes que suelen suceder en la vid. Derramó sus frustración y enojo en su hijo, que parecía ser el blanco más cercano.

En el transcurso del día, mientras él y su hijo estaban pescando, comenzó a sentirse culpable por lo que había dicho y hecho. Y comenzó así:

-Hijo, esta mañana estaba un poco impaciente.

-¡Ajá! -murmuró el hijo, recogiendo la línea en su riel para luego volver a arrojarla.

El padre continuó:

-Eh... reconozco que debió ser difícil estar cerca de mí.

-¡Aja! -fue todo lo que el hijo murmuró de nuevo.

-Quiero... quiero que sepas que... me siento mal por lo ocurrido -prosiguió el padre.

Luego, agregó con rapidez para justificarse.

-Pero tú sabes, hijo, hay momentos en los que soy así.

-¡Ajá! -solo dijo el niño otra vez.

Pasaron unos segundos hasta que el niño le dijo a su padre:

-¿Sabes, papá? Dios te usa a ti para que nos enseñes a todos en la familia a tener paciencia.

Nuestras familias tienen una manera de dar en el clavo con su sinceridad, pero en lugar de sentirnos martillados, tomen lo que digan como un buen consejo. ¡Nadie más que su familia puede ayudarlo a crecer en la naturaleza de Jesucristo!

A menos que un padre acepte sus culpas, por cierto dudará de sus virtudes.

Efesios 1:6
Nos hizo aceptos en el Amado

6 de mayo de 2011

Si Yo Hubiera

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Pablo dijo….pero una cosa hago; olvidando lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que esta delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3:13,14

Hace ya muchos años atrás, en una época de vacaciones, estaba con mi familia y varios amigos en una casa en la playa, estábamos compartiendo a la hora del almuerzo, cuando de pronto uno de los amigos invitados empezó a lamentarse con profundo dolor por que se le había ido de las manos la oportunidad de realizar un negocio muy bueno,  pero el objetaba que debido a un error que el había cometido, la oportunidad de su vida se le había esfumado.

….Cuando de pronto interrumpió un joven militar que también era uno de nuestros invitados y se dirigió al que se lamentaba y le dijo con voz fuerte,

- Escucha amigo mío, jamás te lamentes de lo que pudiste o debiste haber hecho o de aquellas cosas que no  lograste realizar, pues el hubiera es el verbo de los tontos.

A mi particularmente me pareció un poco fuerte el consejo, pero con los años pude entender que era una frase con sabiduría,  comprendí  que podemos llegar a perder mucho tiempo productivo en la vida, en lamentaciones y quejas, por situaciones que ya no tienen solución, entonces lo correcto que deberíamos de hacer es, cerrar esa página del libro y empezar a escribir una nueva historia.

El apóstol Pablo nos enseña en este precioso versículo de Filipenses 3:13,14, como el actuaba ante las adversidades de la vida, ante los obstáculos y dificultades que constantemente padecía por causa de Cristo. Recordemos que Pablo sufrió mucho por anunciar el evangelio, pero el tenía presente Tres cosas en su diario vivir:

1-Dejaba atrás cualquier situación difícil que hubiere atravesado, ya que no había lugar ni tiempo en su corazón para la falta de perdón, aprendió a llevar todo, absolutamente todo a los pies del Señor.

2 –Se extendía a lo porvenir, es decir, como si alargara su mano para alcanzar con ansias las cosas nuevas que el Señor le permitiría vivir día a día.

3 -Tenía presente la meta, nunca olvidó que él no pertenecía a esta tierra, él sabía que tenía una meta final, que es la vida eterna, y sabía que solo una cosa importaba, y era vivir esperando el momento de poder estar con Cristo Jesús.

En otras palabras, Pablo vivía: santificándose-sirviendo-y esperando la venida de Cristo.

Esto es parte del secreto de Pablo, cosas como estas le permitieron tener una vida llena de pasión por Jesús, por eso él pudo decir frases como por ejemplo;

¡Que por amor de Cristo lo había perdido todo, y lo tenía todo por basura!

¡Que para él, el vivir era Cristo, y el morir era ganancia!

¡Que estaba juntamente crucificado con Cristo!

Pablo vivía tan enamorado de Jesús y el ministerio, que no tenía tiempo para pensar en los errores del ayer, si los recordaba era sencillamente para glorificar a su amado Señor Jesucristo.

Porque no tomamos este modelo para nuestro diario vivir y dejamos de lamentarnos vanamente, haciendo declaraciones como por ejemplo:

Si hubiera hecho esto quizás mi esposo no me hubiera abandonado…

Si hubiera dicho las palabras diferentes no me hubiera metido en este problema…

Si hubiera dejado de hacer lo que hice, quizás no estaría en esta condición…

Hoy es un buen momento para que olvides lo que has dejado atrás, y te extiendas al futuro de tu vida, dándote una oportunidad para empezar de nuevo y recuerda, no hay nada mas maravilloso que poder perdonarnos a nosotros mismos por nuestros errores o por cualquier mala decisión que hayamos tomado, o mayor aún, perdonar quizás a nuestro cónyugue o hijos por aquellas equivocaciones que han traído consecuencias al entorno familiar.

Perdona en el nombre de Jesús, deja de acusarte o de acusar a los demás, lo mas importante cada día, es tomar una nueva actitud tomados de la mano del precioso Espíritu Santo, invítalo a que sea tu guía, él esta para ayudarnos, para darnos inteligencia, sabiduría, pero muchas veces cometemos errores, porque aunque somos hijos de Dios, ignoramos el poder que hay a través del Espíritu que actúa en nosotros.

Démosle la bienvenida cada día, sobre todo si tu eres un empresario, o tienes a tu cargo un trabajo que implica tomar muchas decisiones.

Solo los necios creen que todo lo saben, por tanto, se apresuran a tomar decisiones y posteriormente, buscan culpables de sus errores, antes de un: Si yo hubiera, puede haber un consejo oportuno de las personas que están cerca de ti, en la multitud de consejeros también está la sabiduría.

Sin embargo, La vida se nos hace mas fácil y liviana, cuando recordamos que nuestra meta no esta en este mundo, aquí solo somos peregrinos y extranjeros, corramos hacia la meta final, hacia el premio, el galardón inigualable que es estar junto al maestro, nuestro precioso Jesús.

Como Pablo, Tres cosas debemos de tener presentes todos los días:

dejar atrás el pasado…extendernos hacia el futuro…nunca olvidar nuestra meta celestial, Cristo Jesús.

Querido amigo, querida amiga, como siempre dos opciones, diciendo si yo hubiera, que es  el verbo de los limitados, o dejando el pasado atrás, y extendiéndome hacia la meta, que es Cristo Jesús. Tú decides.

Elsa de Morán

4 de mayo de 2011

¿Puedo juzgar a quienes me rodean?

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Willie tenía una buena causas para juzgar a su padre. Su padre y su madre habían sido novios en la adolescencia y se casaron a los dieciocho años de edad. Pero luego su papá abandonó a su mamá, cuando se enteró que ella estaba embarazada, y Willie no lo conoció hasta 19 años más tarde.

Dijo: Estaba ansioso pero nervioso de conocer a mi padre. No sabía qué esperar. lo que descubrí fue una persona amable, amorosa, sincera, que en realidad se preocupaba por mí. Él y yo hablamos durante largo rato. Comencé a entender las razones por las que había huido. Aprendí mucho acerca de la vida y de mí mismo en esa conversación. Nunca abrigué rencor contra él.

...Mi padre tenía razones para huir. No sería justo comparar su vida con la mía. Sería como comparar el béisbol con el fútbol. Simplemente acepté a mi padre tal cual era en realidad.

Sí, Willie Strangell, un jugador estrella que jugó veinte años para los Piratas de Pittsburgh, tenía buenas razones para criticar a su padre, al cual no vio en toda su niñez... pero no lo hizo.

Tal vez crea que tiene buenas razones para criticar a otro... ¿pero existe una buena razón lo suficientemente buena?

Mateo 7:1,2
No juzguéis, para que no seáis juzgados.
Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados
y con la medida con que medís, os será medido.

3 de mayo de 2011

Fijando La Meta.

http://www.renuevodeplenitud.com/fijando-la-meta.html

“Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (Filipenses 3:14).

Durante mis estudios para la barra médica, gané 5 Kg. en 4 meses y me prometí a mí misma hacer ejercicios cuando todo esto pasara. Pasé las pruebas de medicina con la ayuda del Señor, la juramentación pasó y ahora tengo que enfrentar la música (como mi amiga Joni suele decir).

Temprano una mañana me levanté y decidí ir al parque Philam a caminar y comenzar mis ejercicios. Bajé de la cama y me puse mi atuendo de ejercicio, me lavé el rostro y los dientes y me até los cordones de las zapatillas. Subí al auto y conduje hasta el parque; mientras me dirigía hacia allá, decidí fijarme la meta de que terminaría diez vueltas antes de regresar a casa.

Al llegar al parque, salí del auto y comencé mi ejercicio, uniéndome a la gente allí. Así que allí estaba disfrutando cada paso, inhalando y exhalando aire fresco, apreciando la hierba verde y mirando las hojas secas cayendo de los árboles mientras escuchaba mi "ipod". Al continuar mi caminata por el parque, elevé una oración a Dios agradeciéndole por la maravillosa mañana y pidiéndole Su mensaje para mí ese día.

En mi quinta vuelta sentí que se apoderaban de mí la fatiga, el hambre y la sed; pensé rendirme e irme a casa a seguir durmiendo. Mientras combatía con esa idea en mi mente, recordé la meta que me había trazado poco antes.

Seguí caminando y al mirar alrededor, me vi a mí misma en medio de hombres y mujeres décadas mayores que yo que seguían adelante. Unos parecían haber sufrido un derrame que les dificultaban caminar, otros daban cortos pasos con bastón en mano, y aún otros tomaban descansitos entre trechos, pero todos seguían caminando.

Dios me hizo darme cuenta de que cada uno se ha trazado metas en la vida, ya sea para iniciar una familia, seguir una carrera, corregir un error del pasado, alcanzar un sueño, pasar un examen profesional, arrancar un negocio ó aún dejar atrás una mala relación.

El proceso no será fácil; pudiésemos toparnos con muchas piedras de tropiezo, obstáculos y vallas que nos tienten a rendirnos, a lamentarnos y sentir lástima de nosotros mismos.

Detengámonos y miremos alrededor. Recordemos que Dios siempre está allí en el momento en que abrimos nuestros ojos en la mañana, acompañándonos en cada paso del camino hasta que alcancemos nuestras metas. Consultemos y confiemos al Señor todos nuestros planes porque Él es el creador de todas las cosas y sabe lo que es mejor para nosotros.

Finalmente, inspirémonos con la gente a nuestro alrededor que han experimentado ya sea el mismo o mayor nivel de dificultad pero que no se rindió y continuaron hasta alcanzar sus metas y ahora saborean su éxito con la ayuda de nuestro Señor. Supongo que ya sabe cuál es su secreto.

Asombrada por los hombres y mujeres con quienes caminé esa mañana, complete mi meta, recibí el mensaje del Señor en mi corazón y me fui a casa tras la caminata de diez vueltas; me sentí bien. ¡Misión cumplida! Espero que podamos aplicar lo que Dios me hizo ver esta mañana.

"Confía en Jehová con todo tu corazón y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos y él hará derechas tus veredas" (Proverbios 3:5-6).

Melissa Claire L. Masalunga, copyright 2011

Fuente: www.motivateus.com

La hermosa narración y reflexión de hoy nos anima a considerar que no estamos solos en el camino de la vida, siguiendo fielmente al Señor. Que son muchos los que nos han precedido y que han sabido enfrentarse y vencer las dificultades y obstáculos que les han salido al paso. Es más, estamos rodeados de gente que, al igual que nosotros, pelean la batalla espiritual diariamente para mantenerse fieles a Quien les salvó y a Quien sirven.

Sí, tal vez cada uno de nosotros le toque desenvolverse en una arena diferente, pero nuestro Dios sigue siendo el mismo que envió a Jesucristo para darnos vida y esta en abundancia. Adelante, abracemos las metas que Dios ha puesto en nuestro corazón y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante...para bendición nuestra y de aquellos que nos rodean.

Raúl Irigoyen

El Pensamiento Del Capellán.

2 de mayo de 2011

Haciendo la Diferencia

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El mono japonés, Macaca fuscata, ha sido observado y documentado por más de 30 años. En 1952, en la isla de Koshima, los científicos les proveían a los monos con patatas dulces dejadas caer en la arena. A los monos les gustaba el sabor de las patatas dulces crudas, pero hallaban la arena desagradable.

Una hembra de 18 meses de nombre Imo descubrió que podía resolver el problema lavando las patatas en una quebrada cercana. Ella le enseñó este truco a su madre. Sus compañeros de juego también aprendieron esta nueva manera y los enseñaron a sus madres, también.

Esta innovación cultural fue gradualmente adoptada por varios monos frente a los ojos de los científicos. Entre 1952 y 1958, todos los monos jóvenes aprendieron a lavar las patatas dulces arenosas para hacerlas más palatables. Sólo los adultos que imitaron a sus hijos aprendieron esta mejora social. Otros adultos siguieron comiendo las patatas dulces pero sucias.

Entonces algo sorprendente ocurrió. En el otoño de 1958, un cierto número de monos de Koshima estaban lavando las patatas dulces -no se conoce el número exacto. Supongamos que cuando el sol salió una mañana había 99 monos en la Isla de Koshima que habían aprendido a lavar sus patatas dulces. Asumamos también que más tarde esa mañana, el centésimo mono aprendió a lavar patatas. !Entonces ocurrió!

Para la siguiente tarde, casi todos en la tribu estaban lavando las patatas dulces antes de comerlas. La energía adicional de este centésimo mono, de alguna manera, ¡creó una brecha ideológica!

Pero observen. Lo más sorprendente que notaron los científicos fue que el hábito de lavar las patatas dulces se propagó espontáneamente al otro lado del mar -¡colonias de monos en otras islas y en tierra firme en Takasakiyama comenzaron a lavar sus patatas dulces!

"Marea de Vida", Watson, pp. 147-148, Bantam Books, 1980

La historia de hoy, más que un hallazgo científico de importancia es un llamado de atención sobre el don que Dios nos ha concedido a todos y cada uno de nosotros: el poder de influir en otros. Si un mono, actuando por instinto, pudo desencadenar cambios permanentes en la conducta de toda una especie más allá de su isla, ¿cuánto más nosotros, que creados a imagen y semejanza de Dios, contamos además con la presencia y ayuda del Espíritu Santo?

No hay duda que el enemigo de nuestras almas ha engañado a más de uno con la noción de que somos insignificantes y que nuestras vidas no cuentan para nada... o para muy poco. Ante toda insinuación de ese tipo, venga de donde venga, atrevámonos a afirmar que, en Cristo somos más que vencedores y si un mono puede hacer la diferencia, ¡cuánto más nosotros!

Adelante y que Dios les continúe bendiciendo.

Raúl Irigoyen

Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra. Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Génesis 1:26,27.

Todo en la Vida tiene su Riesgos.

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La realidad es que todo en la vida tiene sus riesgos.

Si usted quiere evitarse los riesgos, entonces no haga nada de lo que apunto a continuación:

No conduzca un automóvil. Son la causa del veinte por ciento de los accidentes fatales.

No viaje ni por aire, ni por tren, ni por agua. El dieciséis por ciento de todos los accidentes ocurren en esta actividad.

No camine por la calle. El quince por ciento de todos los accidentes ocurren allí.

No permanezca en su casa. El diecisiete por ciento de todos los accidentes ocurren en la casa.

En la vida no hay lugar seguro ni actividad sin riesgos. Helen Keller, escritora, conferenciante y defensora de las personas limitadas físicamente, dijo: «La seguridad es más que nada una superstición.

No existe en la naturaleza ni entre los hijos de los hombres como una experiencia global. A la larga, evitar el peligro no es más seguro que exponerse a él. La vida es una aventura atrevida o no es nada».

Todo en la vida demanda riesgos.

Es cierto que usted corre el riesgo de fracasar si intenta algo audaz porque puede perderlo. Pero también corre el riesgo de fracasar si se mantiene inactivo y no intenta nada.

G. K. Chesterton escribió: «No creo en un destino que cae sobre el hombre cada vez que actúa; pero sí creo en un destino que cae sobre él si no actúa».

Mientras menos se atreva, mayor será el riesgo de fracasar. Irónicamente, mientras mayor es el riesgo a fracasar (y realmente fallar), mayores son las probabilidades de tener éxito.

The Joyful Noiseletter.

Maxwell, John C.: El Lado Positivo Del Fracaso; Failing Forward. Thomas Nelson, Inc., 2000; 2003, S. 149

Diligencia, Pro-actividad y atreverse a tomar riesgos es el desafió constante que Dios presenta a sus hijos. Porque él es Dios de Riesgos y desafíos. Dios tomo riesgos al encarnarse y tomar forma de siervo para que nosotros estemos conectados con él. Toma hoy tus riesgos.

Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres.
Y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.
Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, Filipenses 2:6-9