16 de julio de 2010

Necesito Alguien!

Necesito de Alguien....

  • Que me mire a los ojos cuando hablo.
  • Que escuche mis tristezas y angustias con paciencia y aún cuando no comprenda, respete mis sentimientos.
  • Necesito de alguien que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.
  • Alguien lo suficientemente amigo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.
  • Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en cosas misteriosas, desacreditadas, casi imposibles como la
    amistad, la democracia, la justicia, la sinceridad, la familia, el amor y Dios.
  • Que se obstine en ser leal, simple y justo.
  • Que no se vaya si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.
  • Necesito de un amigo que reciba con gratitud mi auxilio, me mano extendida, aún cuando eso sea muy poco para sus necesidades.
  • No pude elegir a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir mi amigo.
  • En esta búsqueda empeño mi propia alma, pues son una amistad verdadera, la vida se torna más feliz, más rica y más bella.

Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz; Y por ello te vendrá bien. Job 22:21

Que juntos comunicábamos dulcemente los secretos, Y andábamos en amistad en la casa de Dios. Salmo 55:14

El que cubre la falta busca amistad; Mas el que la divulga, aparta al amigo. Proverbios 17:9

15 de julio de 2010

Mata La Araña

telarana Los cristianos a veces tenemos los sentimientos confundidos acerca de nuestros pecados. Tenemos miedo de ser dañados por nuestros pecados, y
queremos ser perdonados. Pero no estamos seguros de querer librarnos de ellos ya ahora.

Un hombre me dijo que tiene un mal hábito que está estorbando su comunión con Dios y que daña su testimonio cristiano.

Dice que ruega que Dios le perdone por su adicción, pero no lo deja. Me recuerda al hombre del antiguo relato que a menudo iba al frente de la iglesia y se arrodillaba ante el altar y oraba: "Señor, quita las telarañas de mi vida" .

Un domingo su pastor, cansado de oír la misma vieja oración, se arrodilló al lado de él y clamó: "¡Señor, mata la araña!"

Si, a veces es necesario una acción radical para romper un hábito pecaminoso. Tenemos que hacer más que pedirle a Dios limpieza cada vez que sucumbimos a la tentación, por importante que esto sea. También tenemos que pedir a Dios que nos ayude a tomar los pasos necesarios para mantener las telarañas fuera de nuestras vidas.

Tenemos que aborrecer nuestros pecados, confesar nuestra esclavitud al mismo, y decidir terminar con ellos. Luego tenemos que llenar nuestras mentes con buenos pensamientos y mantenernos apartados de la gente y de los lugares asociados con nuestros pecados. Esto es lo que Cristo quería decir cuando dijo: "Si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo"... Matar la araña impide que se acumulen las telarañas.

PENSAMIENTO: La admisión del pecado no es suficiente: Es preciso abandonarlo

Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo. (Mateo 5:29)

Después que David hubo censado al pueblo, le pesó en su corazón; y dijo David al Señor: Yo he pecado gravemente por haber hecho esto; mas ahora, oh Dios, te ruego que quites el pecado de tu siervo, porque yo he hecho muy neciamente. 2 Samuel 24:10.

Que tengas un buen día!

14 de julio de 2010

Doble Abandono

por el Hermano Pablo

abuelo «Quédate aquí —dijo la mujer aparentando afecto—. Aquí vas a estar bien. Verás correr a los perritos y te vas a entretener.» Luego puso una bolsa con pañales a su lado y una nota escrita que decía: «Me llamo John King; padezco la enfermedad de Alzheimer», y desapareció, abandonando al anciano en una pista de carreras de perros.

La que abandonó al anciano era Sue Gifford, mujer de cuarenta y un años de edad. El anciano abandonado era su propio padre, de ochenta y dos años, víctima de Alzheimer. Para librarse de la carga que significa esa enfermedad, la hija lo llevó a una pista de carreras de perros y lo abandonó en su silla de ruedas. El juez la condenó a seis años de prisión.

Este caso, que apareció en uno de los periódicos de Estados Unidos, conmovió a toda la comunidad. Se sabe que la enfermedad de Alzheimer es dolorosa. Deja a la persona totalmente inhabilitada. Ya no puede valerse por sí misma. Es un caso patético del ser humano que ha perdido lo mejor que tiene: la chispa de la inteligencia. Esa es la condición de la víctima de Alzheimer. Es una muerte en vida.

No obstante, hay una ley universal que descansa sobre el ser humano: «Honra a tu padre y a tu madre, para que disfrutes de una larga vida en la tierra que te da el Señor tu Dios» (Éxodo 20:12). Es el quinto mandamiento del decálogo de Moisés. Abandonar a los padres ancianos por cualquier causa que sea, y especialmente si es sólo por quitarnos de encima el estorbo que ellos nos resultan, es el colmo de la ingratitud y el desprecio.

En muchos lugares hay establecimientos excelentes que se especializan en prestar la atención debida a los ancianos. Y muchos hijos, con sabiduría y cariño, internan allí a sus progenitores inhabilitados. Pero no los abandonan. Los visitan. Y los hijos se toman el tiempo de estar con ellos, mostrando preocupación y ternura.

Sin embargo, cuando los hijos no tienen la facilidad de internar a sus padres en lugares como esos, tienen que ponerse en juego otros recursos. En tales casos hace falta un amor muy especial y un cariño único.

El mandamiento de honrar a nuestros padres viene de Dios. También vienen de Dios, para quien los desee, la inspiración, la paciencia y la determinación de proceder conforme a los eternos y justos mandamientos divinos. Honremos a nuestro padre y a nuestra madre. Algún día seremos nosotros los que recibamos esa honra.

Que tengas un buen día!

8 de julio de 2010

LA IRA DE DIOS CONTRA EL PECADO

Romanos: Capítulo 1: 18 al 32

18: Pero Dios muestra su ira desde el cielo contra todos los que son pecadores y perversos, que detienen la verdad con su perversión.
19: Ellos conocen la verdad acerca de Dios, porque él se ha hecho evidente.
20: Pues, desde la creación del mundo, todos han visto los cielos y la tierra. Por medio de todo lo que Dios hizo, ellos pueden ver a simple vista las cualidades invisibles de Dios: su poder eterno y su naturaleza divina. Así que no tiene ninguna excusa para no conocer a Dios.
21: Es cierto, ellos conocieron a Dios, pero no quisieron adorarlo como Dios, ni darle gracias. En cambio, comenzaron a inventar ideas necias sobre Dios. Como resultado, la mente les quedó en oscuridad y confusión.
22: Afirmaron ser sabios, pero se convirtieron en completo necios.
23: Y, en lugar de adorar al Dios inmortal y glorioso, rindieron culto a ídolos que ellos mismos se hicieron con forma de simples mortales, de aves, de animales de cuatro patas y de reptiles.
24: Entonces, Dios los abandonó para que hiciesen todas las cosas vergonzosas que deseaban en su corazón. Como resultado usaron sus cuerpos para hacerse cosas viles y degradantes entre sí.
25: Cambiaron las verdad, acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dio creó, pero no al creador mismo, ¡Quién es digno de eterna alabanza! Amén.
26: Por esta razón , Dios los abandonó a sus pasiones vergonzosas. Aún las mujeres se rebelaron contra la forma natural de tener relaciones sexuales y, en cambio, dieron rienda suelta al sexo unas con otras.
27: Los hombres por su parte, en lugar de tener relaciones sexuales normales con la mujer, ardieron en pasiones unos con otros. Los hombres hicieron cosas vergonzosas con otros hombres y, como consecuencia de ese pecado, sufrieron dentro de sí el castigo que merecían.
28: Por pensar que era una tontería reconocer a Dios, Él los abandonó a sus tontos razonamientos y dejó que hicieran cosas que jamás debían hacerse.
29: Se llenaron de toda clase de perversiones, pecados, avaricia, odios, envidias, homicidios, peleas, engaños, conductas maliciosas y chismes.
30: San traidores, insolentes, arrogantes, fanfarrones y gente que odia a Dios. Inventan nuevas formas de pecar y desobedecen a sus padres.
31: No quieren entrar en razón, no cumplen lo que prometen, son crueles y no tienen compasión.
32: Saben bien que la justicia de Dios exige que lo que hacen esas cosas merecen morir, pero ellos igual las hacen. Peor aún, incitan a otros que también las hagan y se complacen con las que la practican.

Si al menos hay algo de esto en ti...ponte a cuentas con Dios...todavía estás a tiempo!...Jesús te ama!

30 de junio de 2010

La hora matutina

matutina

Muchísimos encontramos que el tiempo matutino es una hora de apurarse. Varios miembros de la familia corren en distintas direcciones con diferentes necesidades horarios. A uno se le perdió una media, el otro no puede encontrar las tareas escolares que hizo anoche. Otro necesita que el empaquen el almuerzo.

Uno se va dando un beso, otro dando un grito y otro necesita una palabra de aliento para abrir los ojos mientras sale dando traspiés por la puerta.

En profundo contraste se encuentra el viejo adagio que dice que todos necesitamos un tiempo de quietud, en la mañana para centrarnos y renovar nuestra relación con nuestro Padre celestial. Quizá para ti sacar ese tiempo sea el desafío supremo del día, pero vale la pena el esfuerzo su peso en oro, como Bruce Fogarty lo dijera con tanto acierto:

La hora matutina

A solas con Dios, en quietud,
De los cuidados terrenales me siento libre;
Nuevas fuerzas pido para cada día
Mientras allí con Dios me detengo a orar.

A solas con Dios, mis pecados confieso,
Él me habla con misericordia, soy bendecido.
Sé lo que es el beso del perdón gratuito,
Hablo con Dios y Él conmigo.

A solas con Dios, mi visión se aclara
Veo mi culpa, los años perdidos
Ruego por gracias para caminar como Él quiere
Y vivir para Él de día en día.

A solas con Dios sin pecado que se interponga
Su bello rostro con gran claridad veo;
Mi culpa ya se ha ido; mi corazón descansa
Con Cristo, mi Señor, mi alma es bendecida.

Señor, guarda mi vida solo para ti;
Líbrame, Señor, del pecado y del egoísmo.
Y cuando ya no camine más por este mundo
La gente dirá: Él camino a solas con Dios.

Salmo 46:10
Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.

Que tengas un buen día!

11 de enero de 2010

Mis Reflexiones sobre María - Periodico El Impulso 26/12/2009 - por Vinicio Guerrero Méndez

“No estás lejos del Reino de Dios” (Mc. 12, 28-34).

Muchas veces me he preguntado por qué hoy se interpone el mal sobre el bien. Recuerdo que alguien dijo que la causa del mal era la ausencia de bien. Entiendo que el mal es uno solo y no tiene ramales; por su parte el bien es más poderoso porque tiene su origen en Dios, pero cuando nos dividimos se debilita.

Es el caso de tantas religiones y cultos de idolatría que no nos permiten unificar nuestra fuerza a quien verdaderamente van dirigidas y es a Dios el creador del universo, a quien solo llegarán nuestras súplicas cuando la invoquemos por medio del único camino a él: Nuestro Señor Jesucristo. Hoy Israel está pagando la idolatría de sus ancestros durante los cuarenta años en el desierto.

Fijemos esta verdad, Jesús no nos pide que le pidamos a él sino que en su nombre pidamos a Dios nuestro Señor y nos será dado (Juan 16:23), ciertamente nos dice que hasta ahora no hemos pedido nada (Juan 16:24) y es verdad porque las súplicas las hacemos a quien no debemos, es el caso de María nuestra adorable Madre, No es María a quien debemos pedir ni siquiera para que interceda ante nuestro Dios, es a Jesús a quien corresponde esta gracia. Recordemos que fue al evangelista Juan a quien correspondió por pedido de Jesús la manutención de María y siendo Juan quien le dispensó los cuidados es de suponer que también le dio santa sepultura. “Quien viene de arriba está por encima de todos. Quien viene de la tierra es terreno y habla de cosas terrenas” (Juan 3:31) ¿que dónde esta María? Solo Juan lo debió saber, pero lo curioso es que Juan no la anuncia en ninguna de sus tres cartas.

Amo profundamente a María pero sólo debo mostrarle veneración por haber llevado a cabo tan delicada misión de dispensar los cuidados exigidos por nuestro Señor a su hijo amado, mucho más por los dolores que padeció a raíz de su muerte pero aún así siento que María hoy sufre más que la muerte de su hijo la idolatría de la que la hemos hecho objeto.

No halla la manera de decirnos que no le pidamos nada a ella debido a que sólo fue la servidora del Señor y lo hizo con profundo amor, pero nosotros la hemos idolatrado tanto que nos olvidamos de Dios y del mismo Jesús con la santa intención, digámoslo así, de creer que por intermedio de ella llegaremos a Jesús, si así hubiera sido Jesús nos lo hubiera dicho pero el solo nos dejo este mensaje: Yo soy el camino la verdad y la vida: nadie va al Padre sino por mi (Juan 14:6), y yo haré todo lo que pidan en mi nombre para que por medio del hijo se manifieste la gloria del Padre (Juan 14:13). Nadie ha subido al cielo sino es el que bajo del cielo: el Hijo del hombre (Juan 3:13). Le recuerda a Satanás en el desierto ¡Aléjate Satanás! porque esta escrito: Al Señor tu Dios adoraras, a él solo darás culto. (Juan 4:10).

Como podemos ver Jesús no pide idolatría sino para Dios, entonces ¿por qué idolatramos a María y no a Dios? El santo rosario puede ser verdad pero ¿creeremos más en la palabra del hombre que en la de Jesús? Es verdad, Jesús adelantó los acontecimientos por María cuando hizo su primer milagro e incluso se lo recordó: ¿Que quieres de mi mujer? “aún no ha llegado mi hora” (Juan 2:4).

En suma nuestra virgencita nos implora que invoquemos al cielo solo a Dios nuestro Señor en el nombre de su hijo Jesús. “Hagan lo que Él les diga” (Juan 2:5).

Ahora bien, si debemos amar a Dios con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con todo nuestra mente y con todas nuestras fuerzas, ¿dónde encontraremos lugar para alguien más? Si amamos así a Dios, quizás un buen día Jesús nos diga como al letrado: “no estas lejos del Reino de Dios”.
Advertencia: No es mi intención diatribas con ningún ente religioso. Recalco es solo mi reflexión personal versada de la propia Biblia. De hecho en ningún caso menciono palabra alguna de ofensa hacia esta santa mujer sino de respeto y amor. Anticipo disculpas si llegare a causar desilusión o molestia en algún mariano.

Afectuosamente,
Imperfecto.

2 de enero de 2010

CUARENTA Y UN AÑOS CON UN MUERTO

articulo-hago Fue muy severo el diagnóstico del médico: «Usted, señora, ha perdido su bebé, y lo más probable es que nunca más tendrá hijos.» La joven mujer, de apenas veintiún años de edad, se resignó a su suerte. Había perdido su primer bebé, como también las esperanzas de ser madre algún día.

Durante cuarenta y un años Irene McCarthy pensó en el hijo que había perdido. Lo llevó en sus sueños, lo llevó en sus lágrimas, lo llevó en su corazón. Pero sin darse cuenta, lo llevó también en el vientre.

Cuando cumplía sesenta y dos años de edad, a esta mujer canadiense, normalmente muy saludable, la operaron del vientre por otro motivo. Fue entonces que le hallaron el feto petrificado. Había llevado su hijo muerto durante más de cuatro décadas.

Aunque no es común en los anales médicos, ha habido casos de mujeres a quienes se les ha muerto el feto en el vientre y han pasado meses, o hasta años, antes de descubrirse el problema. El caso de Irene McCarthy es único por la enorme cantidad de años que llevó a su hijo muerto en sus entrañas: ¡cuarenta y uno!

Lo que sí es común son las personas, hombres y mujeres, que si bien no llevan un hijo muerto en las entrañas, llevan virtudes, valores morales, honor e integridad muertos. Llevan dentro de sí una conciencia muerta, en algunos casos no durante pocos años sino toda la vida.

Bien lo cantó el poeta español: «No son muertos los que yacen en la tumba fría; muertos son los que llevan muerta el alma, y viven todavía.»

Vivir sin conciencia es vivir muertos. Vivir sin temor de Dios es vivir muertos. Vivir sin respeto y reverencia a las normas divinas es vivir muertos. Vivir sin Cristo, fuente de verdadera vida, es vivir muertos. Vivir sin Dios —dice el apóstol Pablo—es vivir «muertos en sus transgresiones y pecados» (Efesios 2:1).

Jesucristo vino al mundo para ofrecer vida auténtica, vida verdadera, porque vivir sin Él es llevar dentro un cadáver. Uno de los milagros más sobresalientes en el ministerio de Jesús fue la resurrección de Lázaro en Betania. Es sobresaliente porque Jesús tomo un cuerpo de cuatro días de muerto y le dio vida. Vida auténtica. Vida verdadera.

Cristo tiene poder para dar vida. Él puede hacer vivir a los muertos, pues renueva a la conciencia muerta y al espíritu muerto. «Yo soy la resurrección y la vida» (Juan 11:25) son sus palabras magistrales. Él es resurrección. Él es renovación. Él es restauración. Él es vida. Permitámosle renovar nuestra vida.